La “Regla del Rescate” no puede guiar el establecimiento de prioridades sanitarias

Journal of Medical Ethics vol. 34, pag. 540-544. (2008)

Autor: José María Abellán Perpiñán

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A la hora de valorar la relevancia de la Regla del Rescate como fundamento de las decisiones de financiación de tecnologías sanitarias es preciso distinguir entre acciones individuales y acciones colectivas. Un profesional sanitario, en el ejercicio de su actividad clínica, trata con pacientes “identificables que se enfrentan a un peligro inminente”. Su reacción natural puede ser intentar salvarlos a toda costa, empleando todos los medios a su alcance.

La cuestión clave es, no obstante, si una reacción instintiva, una emoción humana comprensible, y no un juicio desapasionado acerca de cuál es la mejor manera de asignar los recursos sanitarios, debe guiar el establecimiento de prioridades en el sistema sanitario. En el ámbito académico, la investigación abordada por Jenni y Loewenstein puso de manifiesto que la Regla del Rescate puede caracterizarse como un sesgo psicológico (el “efecto víctima identificable”) que suscita la impresión en los decisores de que es más probable salvar a un individuo identificable que a otro anónimo. Por otra parte, la preocupación por individuos identificables en peligro inminente implica necesariamente que habrá que prestar menos atención a los individuos anónimos que afrontan un peligro futuro. En otras palabras, de aceptar la Regla del Rescate estaríamos institucionalizando la preferencia por los programas curativos frente a los preventivos, y dentro de los primeros, la predilección por aquellos dirigidos a tratar a enfermos cuya patología ha entrado en una fase de extrema gravedad, entrañando un peligro de muerte inmediato. Todos estos problemas que concita la Regla del Rescate, y que atinadamente se diseccionan en el artículo, son finalmente reconocidos por el NICE en el documento que recoge los juicios de valor sociales que inspiran las decisiones de esta institución. En dicho documento, el NICE rechaza explícitamente la Regla del Rescate
sobre una doble base. En primer lugar, está la restricción impuesta por el coste de oportunidad de los recursos sanitarios. La restricción presupuestaria excluye la adopción de cualquier Regla del Rescate que adquiera el rango de derecho humano de carácter inviolable, ya que nunca sería posible costear todos los “rescates” clínicamente posibles. La sociedad tiene derecho a rescates costeefectivos, pero ir más allá choca ineludiblemente con el principio de escasez comentado. En segundo lugar, la Regla del Rescate choca con la imparcialidad que debe guiar las decisiones del NICE. De acuerdo al documento, el NICE toma sus decisiones teniendo en cuenta las necesidades de los pacientes “anónimos”, presentes y futuros, del Sistema Nacional de Salud. A mi juicio, ése es mucho mejor fundamento ético que el que representa la Regla del Rescate.

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